9 septiembre, 2016

En el marco de las diversas acciones que impulsa Cáritas Córdoba en el mes de la solidaridad, el jueves 18 de agosto de 2016 las máximas autoridades de las distintas universidades de Córdoba reunidas en el Foro de rectores, visitarán las instalaciones de Fazenda de Esperanza. Esta asociación trabaja en diversos campos sociales, pero principalmente en la recuperación de jóvenes con problemas de adicción.

Volcarse a la sociedad

Estuvieron invitados a participar de la jornada la Universidad Blas Pascal, el Instituto Universitario de Ciencias Biomédicas de Córdoba, la Universidad Católica de Córdoba, la Universidad Nacional de Córdoba, la Universidad Provincial de Córdoba, la Universidad Tecnológica Nacional, la Universidad Siglo 21 y el Instituto Universitario Aeronáutico.

“La mayor parte de los Rectores de las Universidades de Córdoba visitamos un centro de rehabilitación de adicciones llamado “Fazenda” ubicado cerca de Cruz del Eje. Lo hicimos invitados por Cáritas con motivo del mes de la Solidaridad, nos acompañaron el actual y el anterior Director de Cáritas Córdoba. También estuvo con nosotros el P. Mariano Oberlin quien está comprometido con la prevención de las adicciones y la recuperación de adictos.

Se trató de un hecho sencillo: la visitamos caminando algunos de los espacios más significativos como el parque o una capilla al aire libre; nos repartimos en tres de las cinco casas que albergan a los 80 jóvenes para almorzar y, después de otra recorrida, terminamos con un diálogo con todo el grupo.

La “Fazenda” recibe adictos de diverso origen, si bien la mayor parte busca salir de la droga, también hay quienes luchan contra el alcohol o el juego. El encierro en la adicción es como entrar en una noche, en una falta de luz de la que no se puede salir. Se trata de algo que condiciona la mirada, la convivencia con las personas y todo movimiento, como la oscuridad.

Quien decide ir a vivir a la “Fazenda” para curarse hace un compromiso por un año. El 80 % de quienes terminan el año no vuelve a caer. De cada 10 que ingresan alrededor de 4 completan el año. Si se tiene en cuenta el entorno del que vienen y la dimensión del esfuerzo que se debe realizar, el resultado es más que alentador.

Escuchamos testimonios de vida muy impactantes. Jóvenes de variadas edades disponiéndose a vivir con sentido; con deseos de ser positivos para la sociedad; sintiéndose en paz por haberse perdonado a ellos mismos y desde allí a los demás; capaces de encontrar que se puede generar una fraternidad cuyo objetivo sea crecer sin dominar o destruir a nadie.

¿Qué dijimos los Rectores? Entre otras cosas: agradecimos los testimonios y la confianza; recibimos bien los pedidos de ayuda para generar oportunidades de capacitación y trabajo al terminar la experiencia; transmitimos que alentaremos a los futuros profesionales a que no se hagan mercaderes ni cómplices de quienes lucran enfermando a otros.

Mons. Aurelio Kühn, OFM, quien vive en dicha “Fazenda”, terminó señalando que la visita fue Providencial. Hace tiempo que deseaba acercarse a las Universidades y no sabía bien cómo hacerlo. Lo hizo del mejor modo, con toda su Comunidad impactando a los Rectores.

El drama de las adicciones sigue como una oscuridad, a veces escondida o negada por muchas razones e intereses, sin embargo, es posible encender una luz y seguirla, es posible tener esperanza. Los Rectores agradecimos a quienes con su lucha fortalecieron nuestra esperanza y compromiso.” Fazenda Nuestra Señora de Luján. Paraje las Canteras. Deán Funes.

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